Es un error desear volver a tus labios.

jueves, 8 de octubre de 2009

Vida perfecta y equilibrada


En previsión de semejante eventualidad, forzó una sonrisa radiante y nerviosa, que la hacía bastante vulnerable… La luz de la vela centelleaba y mostraba el rostro de su oponente más sombrío y misterioso que nunca, cabello oscuro que comenzaba a mancharse de gris, ojos grandes de un intenso marrón y unos pequeños pero significativos labios definían el contorno de su cara. Aunque vestía con ropa de descanso, las líneas esbeltas y robustas del cuerpo no se debían a la destreza de ningún sastre.
No sabía por qué le gustaba tanto ese hombre, tenían temperamentos y modales opuestos, con distintos ideales eran incompatibles en todas sus formas de ser. Pero ella sabía que los sentimientos de ansiedad y anhelo que la embargaban al pensar en el no caerían en resonancia con facilidad, aunque sí todo lo contrario, ¿podrían esos sentimientos evolucionar hasta el amor?, no quería saberlo. En aquel momento solo una cosa se distinguía y proliferaba en función del tiempo, ella lo mismo que él necesitaba amar, esa alegría que les aligeraba las espesas sombras que rodeaban sus ojos no había sido hasta entonces más que un sueño compartido. Esa noche y mientras volaban escalera arriba hacia el pasillo del dormitorio comenzaba todo a ser real.

lunes, 5 de octubre de 2009

Ojos tristes… piel canela, pies pequeños.

¿Sabes vida…? cuando mis labios reposan en tus besos, las mañanas albergan un sin fin de inmaculados momentos bajo los que se puede definir el amor. No es necesaria ninguna conversación de rigor, la simple presencia de ambos mantiene ocupados a mentes, a cuerpos… y aunque ya no logro entender el significado de tus miradas, me hace feliz encontrarte en las sombras y dejarme llevar por tus caprichosos deseos… Acaricias mi cuerpo con la luz que irradias, me observas, me juzgas y abandonas, retomas mi cuerpo, sacudes mi mirada y envuelves la tuya, sancionas mis besos, rechazas mis caricias, las reanudas, seleccionas los momentos, los disocias y los vuelves a montar, los adornas, malgastas y deseas. Canalizas tú mentes hacia la mía, sincronizándolas… y pertrechando mis pensamientos dibujas nuevos corazones que tatuados en mi mente me confunden y me acechan en sueños. Pero no me importa, nada importa si así consigo tus besos.



domingo, 4 de octubre de 2009

Más allá de los sueños



Te pido perdón por las cosas que no te di, no te haré sonreír. Sólo quería envejecer a tu lado para que pudiéramos reírnos viendo cómo se nos arrugaba el cuerpo, juntos hasta el final, en el lago de nuestro cuadro -ése era nuestro cielo, ¿sabes?-; se echan de menos muchas cosas: libros, siestas, besos, ¡discusiones, OH Dios! Las hemos tenido buenas...

Gracias por eso, gracias por cada detalle, gracias por ser alguien de quien siempre he estado orgulloso, por tu coraje, por tu dulzura, por lo guapa que has sido porque siempre he querido acariciarte... Dios, eras mi vida...

Te pido perdón por las veces que te he fallado, en especial por ésta...

Las buenas personas acaban en el infierno porque no saben perdonarse a sí mismas. Yo no puedo, pero te perdono a ti... porque eres tan maravillosa que un hombre preferiría el infierno al cielo solo por estar contigo.

Odio al amor

La gente no sabe amar. Muerden en vez de besar y abofetean en vez de acariciar. Puede que sea porque se dan cuenta de lo fácil que es que el amor salga mal. Derrepente se vuelve imposible, impracticable, un ejercicio de inutilidad. Así que lo evitan y buscan consuelo en la angustia, el miedo o la agresividad, que siempre están ahí y son accesibles... Aunque puede que sea porque no se dispone de suficiente información...
->La ira y el resentimiento pueden enturbiar tu cerebro. Eso lo sé ahora. No necesitan mucho para mostrarse, salvo la vida que consume y extingue. No obstante la ira, es algo muy real. Incluso cuando solo es indignación, puede cambiarte, transformarte, moldear y darte la forma de algo que no eres. Por eso el único lado positivo de la ira, es la persona en la que te conviertes. Con suerte, puedes despertar un día y darte cuenta de que no tienes miedo. Que sabes, que la verdad es como mucho una historia parcialmente relatada. Porque la ira, como todo en la vida, viene a rachas. Y cuando la dominas, su estela deja una nueva oportunidad de aceptarte como eres, acompañado de la sensación de tranquilidad.
Aunque claro, ¿qué sé yo de todo eso...?