Es un error desear volver a tus labios.
viernes, 8 de enero de 2010
Pérdida
Pero esta perdida de sentimiento respecto a lo que somos capaces de ansiar, no se reduce al sentimiento de impotencia para forjar frases nunca hasta entonces dichas que amplíen los horizontes de nuestro mundo. Renunciamos a explorar y fertilizar lo desconocido que no gobernamos, y asimismo a enriquecer nuestro mundo mediante la creación de nuevos objetivos, renunciamos a trasformarnos mediante el conocimiento y la experiencia. Sólo son Miedos.
Hay en tal renuncia como una deserción respecto a la causa quizás más esencial, que es fundamento de la disposición en la exigencia de mantener la vida independiente a otra alma, otra mente que inevitablemente nos aliente y a la vez nos haga sufrir. El objetivo es mantener aquello sin lo cual la humanidad queda inmediatamente reducida e ilusionada, y en definitiva empobrecida.
El secreto de Arabella
Si te vas… llévate las cartas, las fotos y los besos, que al fin y al cabo te pertenecen. Si te vas, aleja tus palabras, tus caricias y tu cuerpo, que me pierden. Pero si te quedas… Quédate por siempre conmigo…
Las flores bailaban cuando componíamos besos que nos hacían temblar el alma, el aroma dulzón tentaba nuestros sentidos sobre las ramas que no paraban de crecer por las mentiras. Poseías poesía cuando encontrabas hablando el gesto que era amo de mi atención, luces tras mis ojos y el mundo se paraba… Te odiaré si te vas.
Hoy hace frío, y sueño que tu piel blanca me acaricia, me acaricias sin pestañear mientras como niños hablamos de cuentos chinos, sin importar el tiempo. Estamos tranquilos, tendidos disfrutamos de la satisfacción que compartimos de estar unidos en este instante único, para acabar cenando y bebiendo doradas burbujas hablando y callando. Y terminar contando mosquitos que vuelan a nuestro alrededor, ahora hablando con un poco mas de rigor. Aunque las noches de febrero siempre son frías, créeme, al tenerte cerca, me lo tomo con calma. -Tengo que dejar de soñar-.
Aunque si paro de pensar, pierdo la razón. Si me callo descubro que en realidad no estas, y no sé por cuanto tiempo lo haré, pero por ahora no habrá silencio. Me muero por no poder explicar lo que me esta pasando, pero no se como decírmelo. Es una triste historia de cuentos de hadas en la que no puedo tenerte presente. Y pretendo sustituirte bajo el consuelo de amantes sin carisma ni atención, que estimulan mi curiosidad bajo el reflejo de una sensación que solo siento a tu lado. Vuelve.