Es un error desear volver a tus labios.

jueves, 28 de enero de 2010

¿No existe el placer aquí?


La luz se trunca, y envuelve mi vista. Camino inseguro, pero respiro y noto como el aire seco me hacer percibir olores. Entre ellos te distingo. Estás cerca, pero no te veo. Tu presencia aborda mi ser en el camino, lo agarra, le discute y lo maltrata. Para desaparecer y enloquecerme aun más.
Pero continuo, y llega el momento donde comienzo a ver, veo dorados rayos de sol, personas que caminan a mi alrededor, distingo colores y con ellos doy significado a lo que tengo cerca. Son tantos los días inciertos, que ahora que distingo, me lamento. Me lamento para nada, para pecar de ingenuo y volver a encontrarme ciego.

domingo, 24 de enero de 2010

Carácter… irónico.

Se acabaron los despidos, han sido tantos los días de desconcierto que ahora parece irreal el nuevo rumbo tomado.

Y así tu mano yace en mi pecho, tu sonrisa ilumina mis ojos, y tus besos que fueron negados para mis labios, ahora recorren mi cuerpo. Echándote sobre mí, susurras palabras de deseo en mi oído, de locuras, y otras que rozan el límite con todo lo que se puede considerar amor. --Ya las horas no se pasan con el desconcierto que se burlaba y retenía este momento. Ahora solo estamos nosotros, solos, sin ninguna línea que prohíba nuestra unión. — Nos fundimos con las noches. Juegas conmigo para desearme aun más, tiento tus límites, té beso, hay besos desorbitados que derivan en lamidos, hay sudores compartidos y un éxtasis pulsante que nos aborda tras cada silencio que se produce. Al principio, como novatos de la sensación de permanecer juntos, el rubor tintaba nuestras mejillas y el recato se imponía en nuestros encuentros, aunque tan solo durante un breve tiempo, que creció exponencialmente hacia la seguridad, el placer, y el erotismo. Ya no es necesario que me filtre por cada ranura de tu habitación, como vampiro en la noche, que ansia el fulgor de la pasión. La historia tiene un antes y un después, permanecías idealizada hasta que te hice real, a modo de frases en nuestras conversaciones. Para hoy poder cerrar los ojos, y notar como te tengo al lado, como aunque la distancia nos separe residimos permanentemente en la mente del otro, sin ataduras con el resto del mundo, libres para experimentar y conseguir lo que nos propongamos.