
Es un error desear volver a tus labios.
sábado, 25 de junio de 2011
jueves, 23 de junio de 2011
Un silencio con tres besos

Mientras esperábamos que el tiempo generara la confianza necesaria para el momento que nos envolvía, suspirábamos en una conversación que parecía muda. No era lógico, dos personas que se conocen como nosotros y no son capaces de caracterizar el momento con la suficiente tranquilidad y armonía que son constantes en nuestras conversaciones. Es evidente, ninguno quiere generar un momento que pueda ser incómodo para el otro, y sin embargo los dos deseamos que esos momentos se produzcan.
Salta un beso que sabe a mucho y a nada, es algo espontaneo, ¿pero, por parte de quién?, es imposible de saber con la proximidad que tienen nuestras bocas. Un momento de silencio con tres rápidas miradas hacen que nuestros cuerpos se unan más, que algún brazo se enlace por los contornos y que las lenguas mantengan una lucha desenfrenada. Un botón, dos, tres… la cremallera que sostiene un vestido, breves tirones, un mordisco… El sabor intenso, el tacto especial y la sensación de girar a demasiadas revoluciones hacen que acontezca lo deseado.