Es un error desear volver a tus labios.
miércoles, 2 de junio de 2010
Refugiados de pocas horas
Ingestión, digestión de indecisiones. En la papelera tres botellas de vino y sobre la mesa una medio vacía. Por la ventana la luz tenue de un grisáceo atardecer deslumbra una cajetilla de winston sobre la que sobresalen varios cigarros que rozan un humeante cenicero lleno de colillas. El ambiente, cargado, raya la desesperante falta de refrigeración de la sala donde la temperatura intransigente ante cualquier situación comienza a incentivar cada vez más al desprendimiento de la ropa. Un cruce de miradas sonrosadas con demasiadas burbujas de vino, el estribillo de una atrayente melodía desconocida y la circunstancia peculiar que envolvía el ambiente, perfilan un final ensordecedor para el momento. Algo nuevo nace, sustentado en el consuelo mutuo de una insatisfecha y un incompleto.
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