En la soledad; donde la ausencia de sonido ensordece. Cuando el corazón que parece la manecilla inquieta de un reloj aletarga el momento y castiga la mente:
-Pienso en la manera que te extingues de mi mente. Gota a gota lleno los jarros del olvido, para retomarlos y beber un poco de ellos cuando lo necesito, no es mucho, con un sorbo que pruebo es suficiente para infundir en el pensamiento la idea de volver a verte, a tenerte y porque no a saborearte. Han sido mucho los días en los que tu ausencia y tu compañía ajustaban los segundos de mi vida, y es hoy cuando veo claro, que soy feliz cuando te oigo y simultáneamente; infeliz cuando te veo ¿curiosa contradicción u oculto consuelo?
En la soledad; donde la ausencia de sonido ensordece. Cuando el corazón que parece la manecilla inquieta de un reloj aletarga el momento y castiga la mente.
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